Calles empapadas
por lluvia nocturna
la ciudad extrañamente apacible,
con nubes rondando las banquetas.
Pienso en ti,
como cada mañana,
pero hoy sonrío
y te vuelvo a necesitar
entre las sábanas frías,
que se hacen
el recuerdo de tu cuerpo.
Mujer, me gustas así,
de madrugada
cuando tu pecho tibio
se une contra el mío,
cuando después del amor
te giras
y en la penumbra
hago de tu espalda
el paraíso de mis manos
y cuando al despertar
desnuda,
te cobijas con mis besos
y mi cuerpo
!Qué simple es el amor
que tu y yo hacemos!
como esta mañana húmeda
que me hizo pensarte
y me llenó de ganas de ti
de tu espalda
de tu pecho
de tu piel desnuda
de tus besos
Edu Monch


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