Escapamos de un sueño
de una ciudad helada
pintada de blanco
en la que vagábamos
entre tardes noches
de soledad acompañada
Llegamos a nuestras manos
en un leve roce
para apretar,
después
nuestros cuerpos
y hacer de aquello inicio
Inicio de manos
como manos de búsqueda
de calor
de caricias
de catapulta
que abrieran
manos de ilusión
que deseaban
manos de palabras
que sostuvieran
Edu Monch


Deja un comentario