Cuando pensé que la vida se agotaba
que la ruleta del destino
se había oxidado
y no había a que apostar
Cuando los dedos marcaban
figuras al azar
aleatorios
imprecisos
Cuando las canciones
no tenían destino
y las palabras
se diluían en un vaso de whisky
Cuando los labios se partían
platicando sueños deshidratados,
los oídos no escuchaban
había ojos en negros
y sólo puertas cerradas,
noches sin fondo
caminos en retorno
En la oscuridad de la noche
apareció una palabra
con horas pactadas
y desvelos esperanzadores
Luego llegó una noche
con sus calles y autos
y un beso como deuda prometida
beso llave
contraseña
para entrar a un mejor mundo
a una mejor vida
Ahí hayamos manos
besos
poesía
libros
sueños
coincidencias
piel
deseos
risa
desnudez
esperanzas
cuerpos
bares
carreteras
lunas
sensibilidades
y todas esas cosas
que un buen amor encuentra
sin esperarlo
Entonces nos tomamos de la mano
y nos deshicimos de todos
incineramos el pasado
llenamos maletas con sueños
para andar
por un mundo habitable
habitándonos
como dos seres humanos mejorados,
que sin saberlo
llevaban toda una vida
esperándose


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