Esperaba tus labios nocturnos
encontré tu silencio
esperaba tu piel agua
y me extravié entre aslafto
tenía tu mano conductora
pero contra si misma
la mente se volvía;
un par de pensamientos fijos
como faros blancos
abriéndose paso
entre niebla espesa
Entonces,
en ese instante de la noche
el amor que bebemos con las manos
con los labios
quedó en reposo
aguardándonos
regalando otro día
como llano en despoblado
con nueva tierra
y esporas de esperanzas por sembrar
Edu Monch


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