Regresa mar
tras derribar murallas
Miedo
arena que devora
caminos
elevadores
que sumergen
esperanza
contenida en una caja
rumbo definido e incierto
rescatar de la muerte
algo, alguien
sin saber qué o quién
Ojos de lágrimas
angustia derramada
dolor
Lo indecible
lo pronunciado a medias
de nuevo
esperanza desesperada
dar
lo que se quiere de vuelta
y no llega
****
Bajo el último grito
giro la llave
azoto la puerta
tomar otro camino
no menos doloroso
tal vez aún más extraviado
solo,
sólo con un profundo silencio
hasta el fondo de los tímpanos
No hay camino seguro
más que el de nuestra propia mente
No hay esperanza ni fe
duradera
que no termine por desgastarse
ante la impaciencia
Edu Monch


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