Fueron los caminos andados
los que se van borrando con el tiempo
nada permanece estático
ni si quiera esto que llamamos amor
que se convulsiona
no importa el país
las distancias alcanzadas
o los cuartos bajo llave
todo es finito
la eternidad sólo cabe en una mirada
en una boca entre abierta
en la piel que se recorre
mientras me sumerjo en ti
esa es la única eternidad posible
la finita sensación
de lo que es inagotable
una emoción, instante
La calle cambia de colores
las sombras
el silencio de mi cuarto
se hace día
penumbra
luz de ventana
hoy soy este
que no sabe su vigencia
que dura hasta que duremos
que morirá
en su propia podredumbre
para renacer
-ojalá sea en tus brazos-
y soportes su partida y su retorno
no soy Ulises ni ave Fenix
soy un mortal que se traiciona todo el tiempo
que elabora su propia coartada
para asesinarse
y volver a jugar que es niño,
con tu pecho en mis labios
en mis manos
que se desmorona
hasta perder todo punto alcanzado
hasta re iniciarse.
No quiero que te vayas
¡quédate!
observa como se hace
y se des hace la noche
cuando la luz entra por la persiana,
ya es el mañana
observa como muero
para re inventarme
y mañana vuelvo a ser, siendo otro
vuelvo a amarte
y a jugar que te pierdo
pero te quedas
me miras
me besas
re nazco
Edu Monch


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