La extraña necesidad de extrañar

necesidad-de-extranar

Hoy me cansé

de ser fuerte

y me sentí

ese agujero negro

que queda

tras la supernova.

Apagué la tele,

dejé a un lado el móvil.

Por un momento

volví a sentirme

presente.

Sí, presente

pero melancólico.

Como si estos días

sin ti

se hubieran apilado

como rocas volcánicas

sobre mi espalda.

No es que vuelva

a escribir poemas tristes.

No.

Solo se trata, a veces,

de esa extraña

necesidad humana

de extrañar.

No como vacío,

sino extrañando

volver a ver

una estrella fugaz

sobre un farallón,

una cerveza en la mano

y la ilusión breve

de que todo

es eterno.

Extrañar

sin dolor

un abrazo tibio

de madrugada

Presencia que es idea

—Platón sonríe a lo lejos—

mientras la dialéctica

se queda dormida.

Tal vez extraño

recorrer tu cuerpo

sin recorrerlo,

morder tus labios

sin morderlos.

Es decir,

extraño tu ausencia,

que en las noches,

entre magia,

deseo

e imaginación,

te hacía

presente.

Edu Monch Edumonch

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