Inician con el mutuo reconocimiento
con algún tema sobre la mesa y dos cervezas
Como siempre, está la distancia
la infranqueable distancia
poco a poco las miradas acortan el espacio
sin percatarse la noche los envuelve
Con dos cervezas más y una vela
se entretejen las palabras
las madejas de la vida
no paran de fluir, de enredarlos
aun no hay promesas,
sólo palabras, sólo un espacio apartado
un hueco en donde lanzarse
como trinchera ante los días
Aún ante la distancia inexorable de la vida
las manos se abren paso
se rozan, se alcanzan
no saben para cuánto alcancen sus manos
no preguntan
aguardan
La noche se hace más noche
se despiden para evitar el día
se van recordando,
para así evitarse
pactan jugar de nuevo
a buscar
a encontrar por un rato,
a apuntalar distancias
para hacer trincheras
sólo una vez más,
sólo una


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