Aun no se, por qué
pero los días nublados me llevan a tu cuerpo
a esta necesidad mía de mi piel de ti
a la necedad de mi mente por padecer
esta ausencia tuya de a diario
Mañana húmeda
con sabor a tus labios
ganas de la humedad de tu cuerpo
entre mis labios
Mañana blanca
que me lleva a tu piel
al recorrido de mi boca
sobre tu piel infinita
Le reclamo a esta distancia
la lejanía de tus manos
de tus piernas que no se enlazan
entre las mías
Deseo de ti
de mis manos entre tus senos
de mis labios entre tus piernas
de tu voz
regalándome un rato
de esa paz tan anhelada.
Eduardo Guatever


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