Todo es noche
el vacio en su forma mas absoluta
se derrama,
la nada
vacía mis ojos dentro de su tumba
Busco en esta obscuridad hallar el sentido
la relación entre mi cuerpo y el movimiento
entre la vida y esta eterna muerte eterna
La luna juega a moverse, a bailar
para destrozar toda referencia.
Se aparece eclipsada,
nula
muerta
para dejar muerte.
En el camino dejo atrás olas
que se enfilan para perderse
en el abismo de mi propio pasado.
Busco para extraerte de un sueño
para acercarte a mi,
más allá de esta ficción incongruente,
que sólo dudas deja
sobre la espuma de las estelas
que quedaron a tu paso.
De regreso en la obscuridad
me freno con la realidad
que escudriña bajo falsas esperanzas
que ahoga
hasta reventar mis ojos.
La vida sin sentido,
dispuesta a entregarse, sin excusa
a la profundidad de los lamentos
Tus ojos yacían sobre el mar
y en la tristeza de mi soledad
dentro de mi incapacidad de entendimiento.
Tantas tardes luchando contra el viento gélido
que me empujaba hacia la baranda
contra las noches que me lazaban al vacío
y tu no aparecías en cubierta
Vodka derramado por la lengua
tristeza de todas las tristezas
para luego encontrarte sola
ahogada en un botella de ron.
Te vuelvo a buscar y no te encuentro
y pienso que te hiciste de ola o de brisa
aguardo hasta la aurora
pensando encontrarte
en esta nueva ciudad
pero te fundiste entre espuma
te fuiste con la mañana
eras un sueño,
que me contó al oido la luna,
hecho de estrellas
esperanza y soledad.
Eduard Monch


Deja un comentario