Hoy las cosas no caminan
los pensamientos se han quedado cojos
las letras perdieron sus patines
y los ojos se frenaran contra el concreto
de las paredes.
Pienso que te busco y no te encuentro,
que necesito un poco de tu voz
y de ese tu silencio en donde siempre caben mis palabras.
Pero hoy los teléfonos no transportan sonido alguno,
ni los diálogos acercan besos.
La carretera de tus manos esta bloqueada,
ni siquiera los niños dan hoy sus primeros pasos.
Todo es quietud,
tu voz se queda sin sonido dentro del vacío
y no hay principio o final,
la vida finge moverse a miles de años luz
desde este punto donde la miro.
Las ruedas se hacen cubos,
los trenes se funden en sus propios rieles
los aviones de los sueños han decidido no despegar.
Aún las mismas ganas de encontrarte
permanecen inmóviles
pero no me puedo mover para salir de este agujero
para cambiar de una vez por todas el rumbo,
y todo se mantiene quieto;
será que todo está en manos de la indecisión.
Eduard Monch


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