El olvido se conforma, se constituye de ausencias
se hace de piedras que uno encima
tatuadas con nombres
con momentos
Estamos hechos para olvidar
para ausentarnos
de la vida de los demás
con la opción de re aparecer
súbitamente
derribando ladrillos y muros
como si todo se tratara de reiniciar,
pero el olvido se empecina
abraza nuestra mente
nuestro cuerpo
y así decide
conferirle olvido a las personas
a las cosas
a palabras que antes construían puentes
y hoy dejan abismos
vacios
ausencias
hoyos de promesas
que rodean
y se aglomeran
sobre lo que se hace historia
para elevar a la tristeza
por sobre este presente incierto
y dejarnos pensando
sentados olvidando
Eduard Monch


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