En mis labios
el sabor de tu cuerpo,
tu piel en mi aliento
me lleno de olores
de sabores
de flores exparcidas en tu piel,
en medio de un altar al amor
nuestros cuerpos se unen
y al unirse
nos hacemos aire
suspiro
último aliento;
te haces sorpresa
entre mis manos,
la existencia y nuestras piernas
se enlazan
en un batalla infinita
por sentir
por saber,
cuerpos penetrados
desnudos
abiertos
con almas enlatadas
que buscan salidas,
bebo deseo
de tu vientre
la esperanza
se aglutina en la puerta
hasta que juntos exhumamos tristezas
mundos
de nuestro interior más profundo;
y solos, nos quedamos solos
contenidos uno en el otro,
en silencio,
entre olor a sexo
flores
y amor que se diluye
en cera derretida
Eduard Monch

