El ser,
no emerger de un pasado idílico,
nace de su propia nada
de su propia ausencia
se forja en el yunque
hasta que puede decir:
«yo soy»
El ser,
no emerger de un pasado idílico,
nace de su propia nada
de su propia ausencia
se forja en el yunque
hasta que puede decir:
«yo soy»
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Deja un comentario