la vida se va a negros
silencio
silencio absoluto
sólo queda
el corazón
como cursor intermitente
en medio de la obscuridad
piensas que con desconectar
tus pies de la tierra
y tu mente de la gente
por cinco segundos
todo regresará como antes
reiniciarás procesos
relaciones, palabras y sonidos
pero al volver
la memoria está en blanco
tratas de ubicar aquel punto
punto exacto
en el que todo parecía perfecto
el lugar
y el tiempo preciso de tu memoria
en donde guardaste:
tu vida perfecta
tus amigos perfectos
tu trabajo perfecto
tus amores perfectos
noches y días perfectos,
para partir de nuevo
pero es imposible
todo esta perdido
apenas puedes repetir tu nombre
pero ahora se escucha y se lee diferente
ahora carece de significado
*
de un álbum de fotos
recuperas algunos rostros,
entre cientos de hojas sueltas
y una libreta color vino
tratas de armar
aquel que eras,
rompecabezas de historias
y ansiedades,
no hay reconstrucción precisa
no se recupera nada
todas las palabras se aglutinan
como signos carentes de referencias
hasta el tacto de una mano sobre el cuerpo
carece de sentido
*
no puedes emerger de tu pasado idílico
tienes que re nace de tu propia nada
de tu propia ausencia
hasta volver a decir:
«yo soy»
para después creer que eres
pero jamás serás aquel que un día fuiste
hoy tienes este re inicio
desde nada
hacia nada
hacia un nuevo ser idílico
que en otro punto, nuevamente
dejará de ser
*
la muerte llega
cuando tu capacidad
esta sobre pasada
cuando la memoria se niega
a procesar algo más
en ese intante todo se congela
entonces decides:
no volver a empezar
no perderlo todo nuevamente
no dejar de ser
te quedas estático
con tu cuerpo quemado
por la sobrecarga emocional
pierdes comunicación
con la periferia
y tu memoria sobre saturada
se resigna
en ese momento
encuentras un escape
tu función última
el recurso pre establecido
desde tu nacimiento
«la renuncia»
fade to black
Eduard Monch


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