Esa luz que entra por la ventana
no es suficiente
simulamos que con luz artificial
iluminamos el día
pero yo lo quiero gris
un día gris entrando por la ventana
sin perturbarlo en absoluto
no lo quiero afuera
no lo quiero en la calle
vagando, tristeando
con su aire melancólico
*
La lluvia de la mañana
se lleva mi mente a un recorrido
entre la humedad de tu piel
al recuerdo de tu cuerpo
que se acerca frío
tembloroso
buscándose en mi
Cuerpos húmedos
cuerpos de lluvia
que se encuentran
entre gotas destiladas de sueños añejos
*
De regreso me doy cuenta
que este espacio no me contiene
ni el sonido de las sillas que se arrastran
ni los cajones de escritorios
que se azotan y se esconden
o los teléfonos que no paran
de taladrar, timbrar en mis oídos
*
La ventana se hace vitrina
en el que está contenida tu ausencia
tu cuerpo desnudo
tus labios
Quiero atar tu pensamiento a ese poste
para que vuele sólo cuando mis ojos lo toquen
para que no le de vueltas al mundo de las conclusiones
de las aseveraciones
para detenerlo antes de que, cansado girar,
encuentre finales abruptos e inesperados
La ventana y yo nos miramos fijamente
no decidimos de que lado habita la soledad
pero el frio nos dice
que estás lejos
el mundo está lejos
y la oficina sigue sin contenerme
y me regala estos ojos que se cierran
para poder alcanzarte
Eduard Monch


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