Bienvenido de vuelta
a tu no deseada pero necesaria
lenta agonía
a este rincón en donde
la muerte transita entre los pasillos,
en el que todo sabe a nada
y la nada abre
su puerta
a todos
Me ofrezco como sacrificio
carne de cañón expuesta
a la metralla enemiga
ante la mira telescópica
del que desea des hacerse
de los que creemos en la vida
Mientras espero
me siento a observar
a aquellos que juzgan
que asesinan con las palabras
con los ojos
que truncan esperanzas
que miran siempre el mundo
bajo la misma mirada
¿Qué tan flexible debe de ser una mirada?
si con ella juzgas
si con ella juegas
a desacreditar
y a des hacer
Necio es aquel incapaz
de ensanchar su mente y su alma
con el conocimiento diario
Eduard Monch


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