A Constanza
Para mi soledad tengo tus manos
pequeñas, atadas,
hijas de mis manos.
Para abrir y clausurar al olvido
acuden tus párpados
tu voz, tu llanto
Para andar juntos por los caminos
existen tus pies, diminutos,
que torpemente
marcarán paso a paso
sus propia senda
Para mirar, se abrirán tus ojos,
y en ellos reviviré
emociones y esperanzas
Para soñar, tendré tus sueños
y tuyas serán mis noches, mis días
Para vivir tengo tu vida
que hoy lo transforma todo,
para hacerlo risa
para hacerse historia
para hacer historias
para reescribir en un instante
pasado, presente y futuro
Edu Monch


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