Entre preguntas y tribulaciones
caminando a diario sobre la duda
con la incertidumbre del que espera
y no espera nada,
salvo algún golpe del tiempo
que todo lo mueva
A diario negarme a ver
que la banca del parque se ha oxidado
y el sillón frente al televisor
ya no alcanza a llenar vacíos
Los teléfonos sólo marcan distancias,
amor diluido entre anhelos postergados,
pasión con sabor a naftalina
y a olvido,
mucho olvido
Ni ideas, ni preguntas
ni historias
ni siquiera los besos
y mucho menos las noches
nada me alcanza para llenar un sueño
y el inconsciente del inconsciente
ya no me regala historias de consuelo
mientras me invento que duermo
La rima se me atora sin querer
frenando el ritmo de los días
que llegan con sus mañanas frías y tristes
para conducirme entre palabras
que no me llevan a ningún lado
y me dejan
dando golpes con los dedos
al ritmo de un s – o – s
contra este estúpido teclado
Edu Monch


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