Mi corazón, luego de deshacerse
de acabar hecho añicos
a media calle
atropellado por la vida misma
fue remendado
re armado
re inventado
con pedazos de corazones ajenos
con una aorta de pasado
con ventrículos adoloridos,
adormecidos
con arterias enmarañadas,
sobre un pericardio plástico
y válvulas arrítmicas
que pronuncian nombres
de personas que no conozco
que no recuerdo.
Un sístole y un diástole
que no se hablan
y viven a destiempo
Mi mutilado corazón
es un Frankenstein
que vaga por las noches
en busca de aquello que perdió
que extravió a mitad de la calle
a mitad de un sueño
de un bar
o en el abismo
profundo del pasado
Edu Monch


Deja un comentario