Nos gusta pensar que la vida nos conduce
que una mano hojea y escribe nuestra historia
que los caminos en esta vida son finitos;
pero no es así,
en realidad vivimos en planos cartesianos
que apuntan al infinito
Antes de la muerte,
cumplimos cientos de destinos
miles de momentos
con un sólo final
Acumulamos destinos
cumplidos una y otra vez
todo el tiempo re trazados,
corregidos
*
¡No me quedaré contigo!
¡No te quedarás conmigo!
nunca llegamos para quedarnos
sólo alcanzamos una pausa
en la que se piensa:
«la búsqueda ha concluido»
pero al siguiente instante
alguien, alguno de los dos
lo desmorona todo entre sus manos
Cada nuevo encuentro
abre puertas
termina historias
Hoy me encuentro
sentado en un baldío de sueños y esperanzas
jugando a retener arena entre mis manos
*
Pienso
en tus ojos fijos
en tu boca, tus manos
mientras nuestros cuerpos
se entregaban,
se absorbían,
se reconocían entre el amanecer
Recuerdo tu belleza abrumadora
llenándolo todo
tu cuerpo entre mis brazos,
en mis labios
pero hoy, para ti, me voy haciendo olvido
tus palabras, en mi, se hacen ausencia
y pienso en el destino
y en la pausa
en ese momento
en el que encontramos
en el que nos encontramos
sin saber
que terminaría siendo sólo por un instante
Edu Monch


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