Las emociones sobrepasan la razón
la boca se queda muda
dedos trompicados por el teclado,
hilos de lágrimas enredados en la garganta
que aprietan hasta asfixiar,
sin palabras,
regresa aquella extraviada necesidad
de volver a creer
sin palabras,
mientras te miro tras las barandas
te escucho, aunque sin voz me llames,
toco tu mano, tu mejilla,
tus ojos cerrados
en medio de la noche
Tu en la inquietud de los sueños
yo en tu sueño entrometido
para jugar juntos hasta la madrugada
y robarte todo el dolor
haciendo a un lado luces y sonidos
y ese viento helado que recorre tu cuerpo.
Quiero guardarte en mis brazos,
atrancar la puerta,
olvidar que afuera el mundo cruje
olvidar que las certezas se derrumban
y que la lluvia lanza gotas de angustia
por toda la ciudad.
Velar tu sueño
entre mi ansiedad y tus lamentos
bajo una cortina plástica de dudas y confusión
con la soledad entrometida frente a la ventana
y ese tornado que a lo lejos se aproxima
y no digo nada
silencio doloroso
agonía silenciosa
Entonces pienso,
que la fe existe,
que la esperanza me sobrevive,
por un momento,
y que la vida no está partiendo,
sino que a penas,
apenas va llegando
Edu Monch


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