Tanto ruido a diario
tantas voces carcomiendo los tímpanos,
sin escapatoria,
permanecer en esta silla frente un monitor
a cambio de supervivencia quincenal
Cientos y miles de circunstancias para llegar a este punto
en que no hay bifurcación
ni encrucijada al frente
salvo este permanecer inquietante
en donde la angustia y el dolor
se disuelven a diario en el café
Hay veces que por la mañana, entre autos,
los sueños extraviados se re acomodan
y me acompañan en mi trayecto
hasta llegar a este sucio sótano
en donde la vida queda congelada
y las alas quebradizas e inseguras
Por las noches no hay estrellas
y las luciérnagas
hoy me pasan recibo a cambio de brillar
así la oscuridad estática
rompe el silencio de vez en cuando
repitiendo una y otra vez
que no debería de estar más aquí
Edu Monch


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