azotar la puerta
o abrirla de a poco
en silencio
para que nadie note la ausencia
o dar un grito
para que alguien se dé cuenta
que finalmente
decidí saltar al vacío
pero nuevamente una llamada
un pensamiento,
son los que saltan
y otra vez
me quedo mirando desde la orilla
recordando que la vida ya no es mía
observando desde lejos
un ser ajeno
que escurre lágrimas de ajenjo
por aquellas noches verdes
ahogadas en otras vidas
que no volverán a ser
o que jamás fueron
Regresar a casa
exactamente no sé definir a qué casa
y Nadie escribió nada
Nadie volvió a escribir nada
y el mismo buzón oxidado
permanece vacío
desde hace treinta años
siempre con la esperanza hueca
puesta en un buzón vacío
en una carta
en una llamada
u otro salto a la nada
cualquier cosa
que pudiera rellenarla
o que al menos hiciera
que todo cambiara
Edumonch


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