La vi de reojo
con su sonrisa sarcástica
perfectamente enlutada
silenciosa
me observaba detrás de una ventana
desvíe la mirada, aminoré el paso
hacia tantos años en que nos perdimos
en que deje de sentirla rondando
Aún la recuerdo a mi lado
vigilando mis noches
observando desde el rincón
asechando, aburrida
mi juventud tardía
con sus manos frías sobre mi pecho
haciendo círculos en mi cabeza
con sus dedos
hasta hacerme dormir
hasta hundirme en su sueño
doloroso y lastimero
Hoy era otra y yo el mismo
me miró fijamente
tal vez decepcionada
ni poeta, ni artista
ni publicista
ni padre, ni amante
ni esposo, ni nada
Al acercarse, cómo una amiga intranquila
la escuché murmurar
mientras pensabas que me olvidabas
o te olvidaba
te seguí
ni vivo ni muerto
siempre a tu paso lento
lleno de sueños incompletos
buscando y buscando
y dándote por todos lados
para acabar olvidado
sin decidir renunciar
ni decidir vivir
añorando muertos
dependiente de manos
de amor que olvidaron
de amigos efímeros
de falsas promesas
soñando que escribes
soñando que vives
aún creyendo que te tomaré en mis brazos
y finalmente una noche
aliviaré tu dolor
Guardamos silencio
me di media vuelta y caminamos
no a prisa
no despacio
simplemente sabiendo
que la muerte solitaria
callada y en negro vestida
de nuevo a mi lado camina
Edu Monch



Deja un comentario