El silencio está lleno de palabras
que se derraman gota a gota
entre tardes y días inútiles,
en los que la voluntad se dobla como dedos
que no soportan peso alguno
Meses de basura guardada bajo la lengua
y aún más guardada hasta que la cabeza estalle
o la vida o lo que queda de ella
Esperar para de nuevo complacer
de nuevo tropezar con las mismas grietas
para quedar al fondo de la incomprensiva realidad
que cae como deslave sobre mi cuerpo
Nos quedamos solos en la obscuridad
con la caminata nocturna del pensamiento
que termina ahogado entre las luces
que se derraman sobre el techo y las paredes
entre el crujido de la casa
entre el aullido de perros distantes
entre todo lo que obscurece
ante la noche que ladra y ladra
mientras todo se derrumba.
Edumonch



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