Entre las calles anegadas me fui diluyendo
entre los charcos fui regando pedacitos de mi
esos que te empeñaste en hacer más pequeños
que cada día los golpeabas más y más
hasta molerlos y dejar un polvo fino,
casi como cenizas
casi cenizas pero no provenientes del fuego
no me lanzaste a la hoguera para consumirme
de dolor mientras mi piel ardía
no!
decidiste machacar mi ojos
mi corazón
mis manos
mi memoria
cada pedazo de mi lo fuiste arrancando a diario
me diseccionaste con un cuchillo ardiendo
para destruirme de a poco
molerme entre tu desprecio
bajo el cincel de tus mentiras
hasta que me fui extinguiendo
desmoronado en millones de partículas
que jamás podrían volver a juntarse
te cercioraste que jamás pudiera
ni siquiera intentar repárame
o volverme a unir
te aseguraste que nada de mí quedará
solo un montón de polvo
haciéndose lodo entre las calles anegadas.
Edumonch



Deja un comentario