Hoy mis poemas caminan despacio
como procesión tras la carroza
que a tiro de caballo
van entre calles pedregosas
con el silencio de la muerte a cuestas
Hoy mis versos se arrastran
como babosas
gusanos que carcomen
los restos de un hombre muerto
no moribundo
no en agonía
sino en plena descomposición
a punto de hacerse lodo
Las palabras ahora son sepulcro
como tierra lanzada a palazos
sobre un féretro oxidado
que rememora glorias pasadas
Edumonch



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