Siempre era lindo pensar que había otro día
al menos eso creía
jamás pensé que alguien más ya la esperaba en otro día
y decidió enterrar todo nuestro amor
bajo las sábanas de una cama ajena
aprendí que el amor cuesta
el amor se paga
Se paga cuando se acaba
y el precio es ese dolor profundo
que roe los huesos
hasta mordisquear y masticar la médula
ese el dolor de verla ajena
de terminar derrumbada desnuda
entre los brazos de otro hombre
El amor se paga con la ausencia
con la inclemencia de los días
que se repiten vacíos una y otra vez
de buscar residuos de vida
entre las acciones cotidianas
acabar endeudado
empeñado de por vida
a pensamientos intrusivos
que rebotan imágenes y palabras
como saetas
por las sinapsis neuronal
El amor lo cobra todo
cada beso, cada carretera
cada casa, cada noche
todo lo cobra con la violencia del recuerdo
de todo aquello que jamás volverá
Edumonch



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