Tú y yo hoy somos fantasmas
que deambulamos por nuestras mentes
algún día existí, pero agonicé tantas madrugadas
que me fui extinguiendo entre lágrimas
Moriste un día de junio
a partir del cual las noches se acortaron,
la verdad dejó de tener sentido
y acabó devaluada y arrastrada por el piso,
en otra cama nació la herida
y llegaste esa misma noche
a agonizar a la nuestra
Yo terminé de morir un día de julio
mientras atletas navegaban
por el Sena
tu confesabas tu traición
Las olimpiadas se inauguraban,
yo moría frente a un whisky,
cuando te escuché decir
“ya no te quiero en mi vida”
y “quiero que te vayas”.
El mundo se cimbró
con el sonido de mi vida que se quebraba
Así quedamos muertos
convertidos en un par de fantasmas
que van arrastrando con cadenas y grilletes
una amor que se pudrió en sus manos
van merodeando la vida
y los pensamientos
que lloran y gritan lamentos
entra la lluvia
por las calles y carreteras
en las casas vacías
que hoy habitan
Edumonch



Deja un comentario