Hoy todo es silencio
Quizá la lluvia golpetea
sobre el cristal de la ventana
queriendo entrar
los autos pasan lentos,
levantando el agua de los charcos
hasta diluirse en la distancia
Algunas risas y voces indescifrables
vidas sin rostro vagando por las aceras.
El oído zumba,
como un chillido hueco,
vacío
como una espina purulenta
enterrada a la mitad del cerebro.
¿En dónde quedaron tus sueños?
entre tanta banalidad diaria
no encuentro ni un residuo de “pudo ser”.
Cruzamos algunas palabras triviales
que no dicen nada
pero me hunden de nuevo en el fango
pantano de recuerdos
infestado de mentiras, traiciones
e historias tergiversadas a tu modo.
Cuántas conversaciones borraste,
cuántas fotos,
cuántos nombres ocultos
cuántos pedazos de nuestra vida
ofreciste a cambio de sexo,
con alguien enmascarado de comprensión y venganza.
Te asomaste a la ventana
y anhelaste lo que otros tenían,
y hallaste un espejo con sueños y logros frustrados,
y en su reflejo
extraviaste lo que tuvimos.
El viento y la lluvia siguen destruyendo,
purificando los días,
y poco a poco
el entendimiento regresa
para otra vez desmantelar
aquellos viejos monumentos
y ciudades hoy abandonadas,
erigidas en pos del amor,
que perdió todo significado.




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