para V. A.
Toda las creencias se han derrumbado
los altares se cuartearon,
ni la piedra más dura resiste
el constante desgaste pluvial de los años
ni el insistente golpeteo del destino
Cambios de dirección,
sueños que se hacen recuerdo
licuados entre pavimento
calles, sabores, piel
El absurdo de estos días
con su lógica y sus sistemas
que deciden derrumbarse
La pesadumbre de mis párpados
cae sobre el cuerpo
sobre el día
Bajo los escombros
encuentro tu recuerdo
Regresa tu mano tibia
tu cuerpo cálido y semidesnudo
la sencillez de los días, de la vida
un auto aparcado
en la oscuridad de una calle
manos
labios
nuestra piel ardiendo
el futuro ocultándose bajo el asiento
tú a punto de partir
el sabor de tu boca
tu senos en mis manos
en mis labios
tus piernas a mi alrededor
mientras unidos nos deslizábamos
en aquel mundo lineal
en el que todo permanecía simple
simple como aquellas cartas enviadas al pasado
abandonadas en un buzón que nadie abrió
No importa que después te hayas ido
y regresado con otro adiós anticipado
No importa que el final contundente llegara
con su sabor a besos y lágrimas
No importa que tras de aquel día de septiembre,
hayamos decidido construir el futuro por separado
Hoy me quedo con el recuerdo,
con tu mano
tu cuerpo tibio
tus palabras
y con aquel auto aparcado
en la oscuridad de mi memoria
Edu Monch


Deja un comentario