Calles anegadas

No es de tu labios

 de lo que me ausenté en estos días

es de la mano que se extiende

y encuentra almohada y sabana 

que tu cuerpo entibian 
No es de tus ojos 

de los que salí por unos días

es de la mirada que siempre encuentra 

y hoy acaba vacía por las calles

sin sentido

sin sentidos 

sin ti
Es del dulce de tu pecho

de tu cuerpo tibio

de tu mirada

y tu vientre alivio

de mis refugios, 

donde por  hoy 

no estoy
Es la distancia

y su marca

tatuada en mi pecho

en el lecho,

las que gritan

y se estampan

contra todo del día 

sobre cientos de caras vacías,

para decir

 en esta noche

 de calles anegadas

que simplemente

no estás 

          Edumonch


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