Quedamos como idiotas mientras nos miramos
sabiendo que todo lo agotamos
tres meses de agarrarnos a pedradas
de llenar de lágrimas todos los vasos
y bebernos el dolor entre besos de adiós
Tres meses llenos de mentiras y realidades
que nos golpearon a la cara
de descubrir, de saberte en una cama ajena
de soportar los días sabiendo
que otros labios te tuvieron
que otras manos desgarraron tu piel
para llenarte de llagas
por las que se desangraba el amor
Tres meses de resucitar y matar corazones
de veladas entre velas que se apagaban
con llantos que inundaban las habitaciones
para luego terminar desnudos y sudados
haciendo como que nada pasaba
Tres meses de bailes y brebajes
de perdones sin sentido construidos sobre más mentiras
tres meses durante los que me abandonaste
y me retuviste
implorando una semana más,
que entre autos que no querían partir,
se nos hicieron tres meses.
Tres meses en que lloraste y gritaste
defendiendo cosas indefendibles
que al final la historia terminó deshojada
y rota a pedazos
entre las fauces de los perros
Tantos cabalísticos treses
repetidos una y otra vez desde ese 13 de junio
en que llegaste sonriendo
con la traición entre tus piernas
recitando de memoria mentiras
una y otra vez repetidas
como versos satánicos rezados en el
funeral del amor
Tres meses después de tantos finales
finalmente estoy sin ti
lanzado a ochenta kilómetros de tu cuerpo ya ajeno
lejos de todo aquello que durante años
apilamos
piedra tras piedra tratando de edificar
y que con pretextos vanos
en un verano
tu mano
tu cuerpo
tu ser
decidieron que no eran castillos
sino tan solo piedras encimadas
que a tu vida no le aportaban ningún valor.
Edumonch



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