Arritmia poética

Poemas de desamor – Poesía Contemporánea – Poesía erótica – Poemas de amor


Buenas noches, tristeza

Algunas noches duermo,

otras me entierro en las sábanas,

preparado para agonizar

durante toda la noche.

Mi musa no tiene ojos

ni pechos perfectos;

no va por la calle

moviendo la cadera.

Es cierre,

es entregarme y olvidar.

Dejo que la poesía se acerque

mientras la luna se incendia

entre las brasas del poema,

entre las palabras que crujen

y las letras que vuelan

como chispas extraviadas

que el viento arrastra

y no tarda en apagar.

La tristeza tiene nombre y apellido

y se recuesta a mi lado,

recarga su cabeza contra la mía,

me canta canciones que había olvidado,

quiere ayudarme a dormir

y me regala miles de lágrimas

para extraer el dolor.

Duermo algunas horas.

Nunca sé si son las suficientes,

pero algunas bastan

para dos o tres sueños,

y no enloquecer

en la tortura diaria del insomnio

y la angustia que lo acompaña.

Algunas pastillas

funcionan mejor con un whisky,

algunas canciones repiten nombres,

y el calendario vomita fechas

que quisieran ser olvidadas,

pero se pegan

como mierda en la suela del zapato.

Danzas desnuda por mi mente,

sobre nuestra cama,

sobre otras camas,

sobre aquellos que escondiste

bajo tus senos,

entre tus piernas.

Y la noche se aletarga,

como aquellos límites

que tienden al infinito

 eternamente sin poder tocarse.

De nuevo, la tristeza

toca mi cabeza

y me toma entre sus brazos,

me da consuelo

y me explica que después de ella,

después de esas visitas

constantes de los

últimos

meses,

todo se borrará

y tendré la oportunidad

de empezar

de nuevo.

Edu Monch Edumonch


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