Para la vida bastaba la infancia
para la infancia sólo había una calle
y un llano polvoriento
para a diario construir y derrumbar castillos
y por instantes
hacer de una portería oxidada
el estadio de Ciudad universitaria o el Maracaná.
Décadas pasan
sigo siendo ese mismo ser lúdico
que muda de mentes y recuerdos a diario
del que siguen partiendo amigos sin retorno,
que juguetea con olvidos y años entre dedos
que hace que vive mientras escribe
y juega que vive mientras vive.
Este Yo lúdico
tiene hoy un parque de estelas
para aún seguir jugando,
campo de batalla para ensoñaciones imberbes,
en el que construye trincheras y columpios,
y aquel llano es ahora universo
lugar de infancia y amor adolescente
hoy calle
llano
todo se halla sobre la aurora de tu piel
Edu Monch


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