Entre Venus y Mercurio

Entre venus y mercurio

El sábado

pensé en ti

mientras los planetas se alineaban.

Te creí Venus,

y por un instante

me sentí Mercurio,

queriendo alcanzar tu órbita

para cargarnos de mitología.

Te busqué entre árboles,

en la penumbra de una cueva

donde, al final,

la luz me alcanzaba

mientras mis manos

encontraban tu piel.

Sentí el aire en el rostro

y pensé en tu cuerpo:

en la hondura de los riscos,

en las pendientes de las montañas,

y en lo más hondo,

un río sinuoso,

ávido por desbordarse.

El viento descendía por mi cuello

como tus suspiros,

tu respiración acelerada

cuando mis dedos, lentos,

recorrían cada lunar

de tu cuello

hasta alcanzar tu pecho,

redondo y tibio,

contenido en la palma de mi mano.

Sentirte mía.

Sentirme tuyo.

Bajo las constelaciones,

con el universo de comparsa.

Y a tu oído, murmurar:

quédate así,

desnuda entre mis brazos.

Edu Monch Edumonch

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