Aquella noche regresó la muerte

Aquella noche regresó la muerte

reclamando su lado triste de la cama

exigiendo tantas noches extraviadas

por tanto esperar otra vida, sin suerte

Llegó en su negro profundo

tan adecuada para esos funerales

en que los sueños se entierran vivos

en ataúdes de madera podrida de esperanza

Muerte, amiga olvidada

años sin nombrarte, sin dejarte un hueco

donde parir toda tu tristeza

Hoy si puedo morir contigo

dame un libro, dos canciones

y no me quites esta vez

estas ganas etéreas de finalmente

dormir desnudo por siempre a tu lado

Edu Monch


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