Ojalá que la primera lluvia del año
lave mi pensamiento,
lave mi entrañas
y borre, poco a poco,
todo el pasado.
Que los recuerdos se diluyan
entre la mugre de las banquetas,
que se desprenda
de mi memoria tu mirada,
de mi boca el sabor de tu piel,
de mis manos estas ganas de recorrerte
Que la espuma de las nubes
deje mi mente en blanco,
y aquellos truenos en el cielo
sean como descargas eléctricas
sobre todo mi cuerpo,
¡electrochoques!
que me dejen sumergido,
de pies a cabeza,
en un vacío de pensamiento
cercano al olvido.




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