• Te prometí un sueño

    Esta noche me pregunté

    ¿de que sabor son tus labios?

    ¿cómo se sentirá el olor de tu piel

    entre mis manos?

    Entonces pensé en entrar como viento

    por debajo de tu puerta,

    colarme entre las sábanas,

    vagar por una noche en tus sueños

    y mecer tu cuerpo dormido

    con el aire de mis brazos.

    Hacerme suspiro que despeje el cabello

    de tu rostro;

    suspiro,

    que se deslice por tu cuello

    hasta hacerse beso sobre tus labios

    Envolver tu cuerpo con el mio

    hacerlo flotar

    Ser el viento que vaga en tu habitación

    resultante

    de tantas noches

    compartidas sin compartirnos

    entre preguntas

    sueños

    dudas

    Aunque seas de la luna

    caminas entre mis días

    con esta extraña emoción

    que me produces al pensarte

    tan ajena

    tan cercana

    entre el extravío de miles de palabras

    enviadas de madrugada

    entre el extravío de miles de añoranzas

    arrastradas al pasado

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • Finales (Segundo final)

                                                          para  V. A.

    Toda las creencias se han derrumbado

    los altares se cuartearon,

    ni la piedra más dura resiste

    el constante desgaste pluvial de los años

    ni el insistente golpeteo del destino

    Cambios de dirección,

    sueños que se hacen recuerdo

    licuados entre pavimento

    calles, sabores, piel

    El absurdo de estos días

    con su lógica y sus sistemas

    que deciden derrumbarse

    La pesadumbre de mis párpados

    cae sobre el cuerpo

    sobre el día

    Bajo los escombros

    encuentro tu recuerdo

    Regresa tu mano tibia

    tu cuerpo cálido y semidesnudo

    la sencillez de los días, de la vida

    un auto aparcado

    en la oscuridad de una calle

    manos

    labios

    nuestra piel ardiendo

    el futuro ocultándose bajo el asiento

    tú a punto de partir

    el sabor de tu boca

    tu senos en mis manos

    en mis labios

    tus piernas a mi alrededor

    mientras unidos nos deslizábamos

    en aquel mundo lineal

    en el que todo permanecía simple

    simple como aquellas cartas enviadas al pasado

    abandonadas en un buzón que nadie abrió

    No importa que después te hayas ido

    y  regresado con otro adiós anticipado

    No importa que el final contundente llegara

    con su sabor a  besos y  lágrimas

    No importa  que tras de aquel día de septiembre,

    hayamos decidido construir el futuro por separado

    Hoy me quedo con el recuerdo,

    con tu mano

    tu cuerpo tibio

    tus palabras

    y con aquel auto aparcado

    en la oscuridad de mi memoria

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • Olvido

    Es una mentira que el olvido existe

    ¡el olvido no existe!

    sólo la imperiosa necesidad de incitarlo

    de alentarlo a existir

    refugio

    sepulcro del dolor

    que asiste algunas noches

    a tallar su  lápida en  medio del sueño

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • Algo tuyo

    me gusta imaginar tu cara

    me gusta pensar  tus ojos

    cuando desnuda yaces entre mis brazos

    me gusta recordar tu boca

    sentir tus manos

    cuando surcan mi cuerpo durante el alba

    me gusta  bordear tus vértices

    y hallar secretos escondidos en tus rincones

    ¡qué dulce sabor el de tus labios

    entre el sexo y la madrugada!

    ¡que amargo dolor al desprendernos

    llenando océanos con distancia!

    *

    te fuiste en un beso,

    a mitad de la noche

    pero te quedaste

    con tu olor en mi boca,  en  mis manos

    te tengo,

    te guardé

    para recorrer tu piel

    con la memoria de mis dedos

    para saborear tu boca

    con el recuerdo de mis labios

    para recorrer tu cuerpo

    con palabras y en mis ojos

    *

    cada célula de mi cuerpo contiene algo tuyo

    que me devuelve a tu piel

    cada mirada una imagen

    que me deja varado ante tu rostro

    cada palabra  tu nombre

    como dulce bajo la lengua

    y cada día y cada noche,

    sobre todo la noche,

    tienen un sueño largo y profundo

    en el que nunca te vas

    en el que despiertas a mitad del amanecer

    y te metes entre mis brazos

    yo entre tus piernas

    y juntos nos hundimos desde los labios

    hasta el final de nuestros cuerpos

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • Renacer

    Las emociones sobrepasan la razón

    la boca se queda muda

    dedos trompicados por el teclado,

    hilos de lágrimas enredados en la garganta

    que aprietan hasta asfixiar,

    sin palabras,

    regresa aquella extraviada necesidad

    de volver a creer

    sin palabras,

    mientras te miro tras las barandas

    te escucho, aunque sin voz me llames,

    toco tu mano, tu mejilla,

    tus ojos cerrados

    en medio de la noche

    Tu en la inquietud de los sueños

    yo en tu sueño entrometido

    para jugar juntos hasta la madrugada

    y robarte todo el dolor

    haciendo a un lado luces y sonidos

    y ese viento helado que recorre tu cuerpo.

    Quiero guardarte en mis brazos,

    atrancar la puerta,

    olvidar que afuera el mundo cruje

    olvidar que las certezas se derrumban

    y que la lluvia lanza gotas de angustia

    por toda la ciudad.

    Velar tu sueño

    entre mi ansiedad y tus lamentos

    bajo una cortina plástica de dudas y confusión

    con la soledad entrometida frente a la ventana

    y ese tornado que a lo lejos se aproxima

    y no digo nada

    silencio doloroso

    agonía silenciosa

    Entonces pienso,

    que la fe existe,

    que la esperanza me sobrevive,

    por un momento,

    y que la vida no está partiendo,

    sino que a penas,

    apenas va llegando

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • La visita

    en la obscuridad se enciende una lámpara

    como faro a la orilla de la cama

    a lo lejos,

                   lo miro,

                           a lo lejos

    dudo de quién lo enciende

    distancia inconsciente,

    despertar, pensar que despierto

    entre sueños te abrazo

    me sujeto a ti

    como esa última esperanza

    que mi otra vida arrojó por la borda

    desde el barco en que partía;

    me quedo flotando, a la deriva

    sobre ese espacio indefinido

    entre sueños y vigilia

    en la oscuridad insomne,

    en un océano vacío,

    que se agita,     se convulsiona

    no creo,

    me creo despierto,

    pero en nada creo,

    clavo los ojos en el faro

    en la ausencia que yace sobre la cama

    pero todo es sueño

    hago del sueño mi alimento,

    revuelto entre agua,

    mana pastoso

    compuesto de acontecimientos irrealizables

    insolubles en la realidad

    entre dolor y angustia,

    la muerte sale de ronda,

                da vueltas

    y vueltas

    mientras yo doy vueltas

    entre sábanas de recuerdos,

    entre dolores y ansiedad,

    pálida se queda sentada a los pies de la cama

    disculpa su ausencia con una mirada,

    una sonrisa emerge del pasado

    sus labios calcáreos

    emiten un murmullo

    siempre un murmullo oscuro

    indescifrable

    triste

    me mira de nuevo

    como esa amiga extraviada

    y me regala ese miedo recóndito de la infancia

    en el que me hace sentir sólo,

    sin asidero alguno, sin esperanza alguna

    con la ansiedad que emana del estómago

    y se esparce por venas y por nervios

    «se que algo ocurrirá»

    se aleja con un beso en la mejilla

    me deja una duda bajo la almohada

    una esperanza descompuesta junto al despertador

    y una lámpara apagada sobre el buró

                                                        Edu Monch

    Deja un comentario

  • ¡Hoy no se escribe nada!

    Hoy no se escribe  nada

    hoy no sé escribir nada

    la tristeza toma  mi mano

    el silencio anuda mi lengua

    mientras unos párpados pesados

    juegan a partir la realidad

    y los sueños.

    Hoy quiero callar hasta cansarme

    no ser poeta, ni ser  humano

    ni esposo, ni padre

    ni publicista, ni maestro

    ni amante, ni amigo

    ni hermano, ni extraño

    ni hijo, ni olvido;

    quiero dejar de ser

    todo eso que me han nombrado

    y  hacerme aire

    para quedar suspendido

    sin nombre,

    sin tiempo o espacio

    siendo  vapor

    nube

    ¡una epidemia de nubes!

    que cubran por completo tu mente

    para entonces permanecer en mi silencio

    en  el cielo de  tu  pensamiento

    casi imperceptible

    casi presente

    Edu Monch

     

    Deja un comentario

  • Entre destinos

    Nos gusta pensar que la vida nos conduce

    que una mano hojea y escribe nuestra historia

    que los caminos en esta vida son finitos;

    pero no es así,

    en realidad vivimos en planos cartesianos

    que apuntan al infinito

    Antes de la muerte,

    cumplimos cientos de destinos

    miles de momentos

    con un sólo final

    Acumulamos destinos

    cumplidos una y otra vez

    todo el tiempo re trazados,

    corregidos

                      *

    ¡No me quedaré contigo!

    ¡No te quedarás conmigo!

    nunca llegamos para quedarnos

    sólo alcanzamos una pausa

    en la que se piensa:

    «la búsqueda ha concluido»

    pero al siguiente instante

    alguien, alguno de los dos

    lo desmorona todo entre sus manos

    Cada nuevo encuentro

    abre puertas

    termina historias

    Hoy me encuentro

    sentado en un baldío de sueños y esperanzas

     jugando a retener arena entre mis manos

                   *

    Pienso

    en tus ojos fijos

    en tu boca, tus manos

    mientras nuestros cuerpos

    se entregaban,

    se absorbían,

    se reconocían entre el amanecer

    Recuerdo tu belleza abrumadora

    llenándolo todo

    tu cuerpo entre mis brazos,

    en mis labios

    pero hoy, para ti, me voy haciendo olvido

    tus palabras, en mi, se hacen ausencia

    y pienso en el destino

    y en la pausa

    en ese  momento

    en el que encontramos

    en el que nos encontramos

    sin saber

    que terminaría siendo sólo por un instante

                               Edu Monch

    Deja un comentario

  • Ausencias

    Enfrentar la hoja en blanco

    con los nervios apretados en la palma de la mano

    con sentimientos que quieren gritar

    pero se quedan callados

    Me estoy deshaciendo

    mis labios no emiten palabra alguna

    sólo murmuran tu nombre

    entre el silencio absoluto de la noche.

    Muero

    escurriendo sangre entre días

    muero

    llorando este dolor pasmoso,

    helado letargo

    entre la lentitud de las horas

    Escuchar una y otra vez:

    «adiós»

    de tantas bocas distintas

    con tantas formas distintas

    y cada adiós se hace signo

    entre palabras no dichas

    ¡Nadie espera!

    la soledad misma se despide

    la muerte se cansa de aguardar

    y todos parten,

    me quedo a mitad de la calle

    en medio de un sueño

    con el frio invernal que me aloja,

    que me habita

    con mis pies gélidos que se niegan a andar

    y el escalofrío del vacío

    recorriendo mis venas

    ¡Todo se va!

    la vida de costumbre se ausenta,

    los cuerpos se diluyen

    y la muerte se lleva la esperanza a rastras

    para dejar nada,

    nada

    sólo vacio,

    me hago un portador de ausencias ajenas

    y las hago verso

    y las destrozo

    y las padezco

    Pero hoy no queda nadie

    sólo este pudrirse desde dentro

    en cada hueso, con cada sueño

    y mirarlo todo desde la comodidad de una cama

    que ya no vuela

    que se queda estática y callada

    Estoy cansado de despedidas

    hasta la madre

    del futuro arremolinado

    ante mis ojos

    de estos huecos que me llenan

    de todas mis dudas

    del dolor

    de las deudas

    y de tantas promesas guardadas,

    dichas

    deshechas

    hechas añicos

    en el rincón de mi memoria.

    Edu Monch

    Deja un comentario

  • Esas personas

    Esas personas normales

    que no van por el mundo

    vanagloriándose de escribir

    o de ser poetas

    que simplemente trabajan

    caminan, duermen

    se enojan, lloran,

    que hacen todas esas cosas triviales

    como comer

    toser

    mentar madres,

    esas personas

    que no tienen esta necia costumbre

    de apilar recuerdos

    o traducir atardeceres

    o fotomemorizar brazos y cuerpos,

    que fornican como cualquier ser humano

    que no tiene que llevarse a pasear

    las oleadas de sentimientos

    al océano vacio de un papel,

    esas personas que sienten

    como las personas deben de sentir

    con sus rencores

    y deseos

    con frustraciones y promesas postergadas,

    esas personas que a veces quiero ser

    simples como una línea,

    con nada más

    que el día a día en las manos,

    con nada más que las canas y las ganas

    de hacer lo que se debe de hacer

    con su pronto olvido

    y su silencio

    y su resignación

    con ese olvido y resignación

    que se me olvidan

                                  Edu Monch

    Deja un comentario

https://www.googletagmanager.com/gtag/js?id=G-BHZLFZKDQR window.dataLayer = window.dataLayer || []; function gtag(){dataLayer.push(arguments);} gtag(‘js’, new Date()); gtag(‘config’, ‘G-BHZLFZKDQR’);